miércoles, 1 de octubre de 2014

El poder de creer en otros


Les cuento algo. Quise escribir este artículo que titulé "El poder de creer en otros". Y estaba buscando por la Internet algunos artículos que hablaran de creer en los demás. Deseaba ver las distintas opiniones, y les confieso que no conseguí mucho, para no decir, nada!!

Lo que sí conseguí, fueron artículos que hablaban "del poder de creer en ti mismo", woooo!!! Lo cual es muy bueno, pero hay una realidad oculta en esto. Y es que estamos muy centrados en nosotros mismos. Todo se trata de nosotros y no en los demás. Es la verdad, que lástima.!!

Estamos una cultura que nos enseña enfocarnos en si mismo, y no en otros. Leemos artículos como: El secreto para el éxito. Cómo verte mejor, sin morir en el intento. Pasos para una transformación personal. Y muchas cosas así... Ojo!! No estoy en contra de esto totalmente. 

El problema es que sin darnos cuenta nos enseñan que lo único que importa es suplir nuestras necesidades, solucionar nuestros problemas, y lo que debemos y no debemos hacer para......" Y olvidamos que, una de las grandezas del hombre, es cuando por un momento deja de mirarse así mismo y coloca su mirada en las necesidades de otros, haciendo algo. Dando un aporte significativo a las personas. La realidad es simple, somos muy egoístas, la mayoría de las veces, y por así decirlo, casi siempre....

Este artículo no es para ti, no es para suplir tus necesidades, no es para llenar tu copa. Es para que viertas el gran contenido de tu copa en otros, y  puedas hacer algo por los demás.  

Quizás a tu lado esta una persona, que está confundida, frustrada, o en el aire (hay muchos así y no se han dado cuenta) Que necesitan ser motivadas y animadas. Quizás está muy cerca de ti; en el trabajo, donde vives, en el gimnasio, o en cualquier lugar. Y por andar pensando tanto en ti, en lo que debes hacer y resolver, no nos damos cuenta que a tu lado podría estar el futuro líder de jóvenes de tu Iglesia, una persona emprendedora y luchadora. Alguien que pudiera dar un aporte significativo a este mundo. Alguien que quizás anhela en su corazón sentir que lo toma en cuenta, que lo aman, que le enseñen lo importante que es en esta vida, estimulándolo a esforzarse y a dar lo mejor de sí, siendo de ayuda y bendición a otros.

A muchas personas, las circunstancias en las que han sido formados, le han hecho creer que su vida no tiene sentido, propósito y valor. Que no tiene lo suficiente para vivir y que no está a la altura de los desafíos del presente. Hay muchas personas que arrastran falsos conceptos de sí que les impiden ser lo que Dios quieren que sean. Personas que han sido etiquetadas por otros, y que lamentablemente le han dado poder a esas etiquetas impidiéndoles vivir con significado. Y es allí donde tu aporte cumple un rol importante en la formación de otras personas. 

Dios necesita personas que se centren en los demás, que enseñen que la vida vale porque es un regalo de Dios y para sus propósitos. Que se entreguen por el bienestar de los demás... 

Por cierto, eso fue lo que hizo Jesús.... 

Filipenses 2:4-8 NTV (Nueva traducción viviente)

"No se ocupen sólo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás.
Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales".

¿Qué tal? ¿Quieres desarrollar el poder de creer en otros? Vive y siente como Jesús.  ¿Cómo?
Aquí te dejó unas ideas.
  1. Se humilde para reconocer que nuestra tendencia es pensar en nosotros mismos.
  2. Disciplínate en el arte de pensar en los demás.
  3. Busca formas de invertir con propósito en otros. 
  4. Dedica tiempo constante y creciente. 
  5. Muestra interés y amor.
  6. Da lo mejor de ti. Recuerda, tienes que vaciar tu copa.
Si lo haces, verás vidas cambiadas. Y sabrás el poder de creer en otros.


Para finalizar, debo decir que soy el resultado de alguien que creyó en mi. Hoy día, estoy completamente seguro de que esa persona fue un instrumento de Dios para enseñarme que fui creado para un propósito en esta vida. Y el aporte que podía dar era único y significativo para alguien como el que puedes dar tú... 

Hay muchos como tú y como yo, que necesitan que crean en ellos y que escuchen de Dios.