viernes, 31 de mayo de 2013

El virus de la Religiosidad

¿Sabías que un virus es un organismo de estructura muy sencilla, compuesto de proteínas y ácidos nucleídos, y capaz de reproducirse solo en el seno de células vivas específica, utilizando su metabolismo?
Hay otro tipo de virus que es un programa introducido subrepticiamente en la memoria de un ordenador que, al activarse, destruye total o parcialmente la información almacenada.

Así como estos virus, existe uno letal que ha afectado y enfermado a muchas Iglesias, llamado la religiosidad. En el tiempo bíblico existían personas con este virus llamado los fariseos (la más rigurosa religión en aquellos tiempos). Eran tan tendenciosos al aplicar la Ley que la hacían gravosa para el pueblo, insistiendo en que se observase según sus conceptos y tradiciones, olvidando que lo más importante era el amor y la misericordia. 

En Marcos 3:1- 6 podemos ver 3 verdades acerca de la religiosidad. Cursiva 

I. LA RELIGIOSIDAD NO VE LA NECESIDA, SOLO SE FIJA EN LOS ERRORES. (V.1-2)
“Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle”. 

Los fariseos asechaban a Jesús para ver si sanaría en el día de reposo a este hombre, es lamentable como estas personas que eran alabadas y reconocidas como estudiosos de la palabra de Dios pero al mismo tiempo eran incapaces de ver las necesidades de otros y hacer algo por ellas, pero vemos a un Jesús que está interesado en ayudar y a salvar que señalar y condenar. Mateo 9:12-13) Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos, Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
“La religiosidad no ve la necesidad solo busca los errores, pero el amor no tiene tiempo para fijarse en ellos, solo actúa a favor de las personas” 

II. LA RELIGIOSIDAD SECA LOS CORAZONES.
Un corazón seco es incapaz de ver más allá de sus propias necesidades, no siente amor, sencillamente está muerto. Los fariseos eran unos errantes, muertos en vida, ya que estaban ciegos ante las necesidades. Lamentablemente esto se ve reflejado en muchas personas en la Iglesia, cantan, alaban a Dios, participan en las actividades y disfrutan de un buen servicio Dominical, pero al salir de la Iglesia todo se acaba y son persona que se olvidan de quiénes son y para que están este mundo, incapaces de hacer algo por alguien.
“La religiosidad seca el corazón, pero el verdadero amor lo hidrata” 

“Vivamos ese verdadero amor que Dios derramo sobre nosotros y hagámonos sentir”

III. LA RELIGIOSIDAD ENOJA Y ENTRISTECE EL CORAZÓN DE DIOS. (V.5)
“Entonces, mirándolos con enojo y entristecido por la dureza de sus corazones….”

A Jesús lo único que le produce la religiosidad es tristeza y enojo, la detesta, ya que es totalmente opuesta a él. “Cuando hay una necesidad no hay tiempo para considerar si hacer o no para cubrirla, solo hay que actuar, así veremos la gloria de Dios manifestada.”
Proverbios 3:3-4 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres.

“La religiosidad enoja y entristece el corazón de Dios, pero el amor puesto en práctica alegra su corazón”

Hebreos 13:15- 16 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.

Dios no quiere una Iglesia religiosa ni mucho menos una que juegue al cristianismo, él quiere una autentica y capaz de hacer algo por los demás, que sienta amor y misericordia por otros. Recordemos “somos luz y sal en este mundo”